Ciudad de México. – La situación legal y política de Marcelo Ebrard Casaubón, actual titular de la Secretaría de Economía, se torna crítica tras la formalización de diversas denuncias y el anuncio de investigaciones gubernamentales relacionadas con la estancia de su hijo en la residencia oficial de la embajada de México en Reino Unido.
El caso, que genera una fuerte polémica, involucra acusaciones de uso indebido de recursos públicos y posibles faltas administrativas graves.
Uno de los señalamientos más fuertes es el del Grupo Parlamentario del PAN, que a través del diputado federal Marcelo Torres Cofiño, presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de Ebrard Casaubón, su hijo Marcelo Patrick Ebrard Ramos y la exembajadora Josefa González Blanco Ortiz Mena.
Los delitos señalados en la querella incluyen:
• Peculado y uso indebido de recursos públicos.
• Abuso de autoridad y ejercicio ilícito del servicio público.
• Usurpación de funciones públicas y encubrimiento.
De acuerdo con el legislador panista, el hijo del aquel entonces canciller habría ocupado la residencia diplomática durante aproximadamente seis meses entre 2021 y 2022, utilizando instalaciones y servicios financiados por el Estado sin ostentar ningún cargo oficial que lo justificara.
«Los recursos del Estado son de las y los mexicanos, no de los funcionarios ni de sus familias», enfatizó Torres Cofiño.
Paralelamente, se interpuso una denuncia ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno por faltas administrativas como tráfico de influencias y abuso de funciones.
Asimismo, el PAN solicitó a las autoridades la comparecencia de los implicados, así como la revisión de bitácoras, registros y documentación administrativa de la embajada en Londres.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó durante su conferencia matutina de este jueves 23 de abril que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno empezó un proceso de averiguación.
Desde Palacio Nacional, la mandataria aclaró que la indagatoria no se abrió de oficio, sino de forma «automática» tras recibir múltiples quejas y solicitudes ciudadanas.
Sheinbaum Pardo evitó emitir un juicio de valor sobre si existió un abuso por parte del secretario federal, señalando que el objetivo de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno es determinar si se vulneró el marco legal vigente.
Asimismo, sugirió que este caso podría derivar en la creación de nuevas normativas para regular las características y el uso de las embajadas mexicanas en el exterior.
Por su parte, Marcelo Ebrard Casaubón admitió públicamente que su hijo residió seis meses en la sede diplomática, pero rechazó categóricamente que se trate de un acto de corrupción o abuso de poder.
Según su relato, el episodio ocurrió en 2021, durante la etapa más crítica de la pandemia de Covid-19, mientras él se encontraba enfocado en la gestión de vacunas para México.
Ebrard Casaubón explicó que su hijo viajó a Reino Unido por motivos académicos para realizar estudios de psicología y neurociencia y aseveró que, por la situación sanitaria, la entonces embajadora Josefa González Blanco le ofreció recibir al joven en la residencia oficial.
«Me dijo, mándamelo a la residencia y lo trato como un hijo por lo menos el tiempo que sea indispensable», relató Ebrard Casaubón.
Fue así que el funcionario defendió su actuar como una preocupación legítima de padre y aseguró que no se utilizó ningún refugio de manera indebida.
No obstante, la investigación oficial deberá esclarecer si este gesto personal de la diplomática implicó el uso de fondos públicos para el beneficio de un particular.
