México. – La Selección Mexicana Sub-17 sigue con vida en el Mundial de Qatar 2025… por obra y gracia del Fair Play.
Cuando todo apuntaba a una eliminación temprana, una combinación de resultados en la última jornada permitió al conjunto dirigido por Carlos Cariño colarse a los dieciseisavos de final, pese a haber ganado solo uno de sus tres partidos en la fase de grupos.
El Tricolor firmó una primera ronda irregular: cayó 1-2 ante Corea del Sur en su debut, venció 1-0 a Costa de Marfil, y cerró con una derrota 3-1 frente a Suiza. Con apenas tres puntos y una diferencia de -2, México finalizó tercero del Grupo F, detrás de los suizos y los coreanos, ambos con 7 unidades.
Pese a la escasa cosecha, el combinado nacional logró clasificar como uno de los ocho mejores terceros lugares, un formato posible gracias a la ampliación del torneo a 48 selecciones por primera vez en su historia.
La suerte también jugó su papel, pero el reglamento de juego limpio (Fair Play) terminó siendo decisivo. México empató en puntos y diferencia de goles con Arabia Saudita, pero avanzó gracias a su mejor conducta disciplinaria: el Tri acumuló 7 tarjetas amarillas, dos menos que los árabes, quienes además sumaron dos expulsiones.
Ese detalle permitió al equipo mexicano obtener el último boleto disponible a la ronda de eliminación directa.
Con apenas tres puntos en el bolsillo, México mantiene viva la esperanza en el Mundial Sub-17 y buscará dar un golpe de autoridad en los dieciseisavos de final, donde intentará recuperar la identidad que históricamente ha caracterizado a sus selecciones juveniles.
