20 de abril de 2026
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Jerusalén. – La reciente difusión de una fotografía que muestra a un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destruyendo a martillazos una estatua de Jesucristo ha generado una ola de indignación internacional. El incidente ocurrió en la aldea cristiana de Debel, en el sector central del sur del Líbano, una zona que actualmente se encuentra bajo ocupación militar israelí.

La imagen, que fue verificada como auténtica por una investigación inicial del Ejército israelí, muestra a un soldado armado con un martillo largo golpeando directamente el rostro de una talla de Jesús crucificado. Según los informes, «la figura… había sido descolgada del mástil y se encontraba invertida en el suelo fuera de la iglesia» en un espacio abierto.

Este acto no es un evento aislado para las comunidades locales. Las fuentes señalan que, durante la ofensiva de 2024, otros sitios históricos han sufrido daños irreparables, como la iglesia católica romana de San Georgios en Yaroun, construida en 1923, que fue reducida a escombros por ataques del Ejército israelí.

La respuesta de la Iglesia: «Una grave afrenta contra la fe»

La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa (ACOHL), presidida por el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, ha emitido una condena contundente. En su comunicado, la organización exigió una «acción disciplinaria inmediata y determinante» contra el responsable.

La ACOHL subrayó que este incidente revela una crisis ética dentro de las filas militares:

«Este ataque perpetrado por un miembro de las FDI revela una ‘preocupante falla en la formación moral y humana’, comprometiendo… el respeto más elemental ‘por lo sagrado y por la dignidad de los demás'».

Asimismo, la asamblea destacó que este hecho se suma a otros reportes de profanación de símbolos cristianos por parte de soldados de las FDI en la región.

Ante la presión internacional y la viralización de la imagen, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó el acto «en los términos más enérgicos». Netanyahu aseguró que se está llevando a cabo una investigación penal y que se tomarán las medidas correspondientes.

Por su parte, el portavoz de las FDI, Nadav Shoshani, declaró que estas acciones «no están en línea con los valores de las FDI» ni con el comportamiento esperado de sus soldados. Sin embargo, a pesar de estas declaraciones de tolerancia y respeto mutuo, críticos señalan que el mandatario no hizo alusión a otros conflictos que afectan a la población cristiana, como el asedio en la Franja de Gaza o la presión de los colonos en Cisjordania ocupada.

La situación ha llevado a los líderes religiosos a invocar un cese al fuego y un retorno a la ética humanitaria. La ACOHL concluyó su mensaje citando al papa León XIV, haciendo un llamado para terminar la guerra que ha atormentado a Oriente Medio y para «abrazar un camino donde la paz se manifieste en la moderación, el diálogo, la responsabilidad, y el respeto por lo sagrado y por toda vida humana».